Gotas que con candorosa fuerza caen rápidamente
reclamos que se deslizan sábidamente con dolor,
lágrimas de Cristo condenando a los mortales
para siempre......
Tanta maldad! Tanta infortunio!
Sólo tú Jesús mío
sabes el porqué de mi llanto
pues los hombres,
ciegos y absortos
ante tu gran magnificencia
cómplices de su desdén
no podrán decir más ........nunca más!
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